
En emotiva ceremonia retirarrán su No. 23 que portó durante sus 19 años defendiendo con gran entrega los colores del equipo 14 veces campeón de la LMP.
Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com
Excelentísima decisión del Club Naranjeros de Hermosillo: como un homenaje perenne a su trayectoria, la noche de este viernes retirarán en emotiva ceremonia en el estadio “Héctor Espino” el No. 23 del gran Cornelio García.
Qué grata noticia, sin duda, en torno a un pelotero hecho toda una institución del Club Naranja; un verdadero caballero; un jugador admirado por toda la afición… una máquina para pegar de hit… un campeón de bateo (.471) en la Serie del Caribe de 1990 celebrada en Miami, Florida, ¡constituyéndose en el primer Naranjero en conseguir ese galardón!
Nos tocó verlo y admirarlo en su debut en 1985-86 con el equipo Naranja. Llegó procedente de os Mayos en un cambio por Mario Mendoza.
Y no tardó mucho para que de pronto se dijera entre la afición que “iba a convertirse en el nuevo Héctor Espino”, temeraria afirmación de acuerdo al muy alto estándar del “Supermán”, pero que de alguna forma dibujaba el perfil y perspectiva del orgullo de Ensenada, BC.
Nativo del Maniadero, población localizada al sur de Ensenada, BC, a sus 15 años fue detectado jugando para Baja California en un campeonato nacional juvenil en Pachuca, Hidalgo, quedando su equipo campeón.
Ahí, Bernardo Calvo descubrió sus habilidades firmándolo para Leones de Yucatán, convirtiéndose en miembro de la tercera generación de egresados de la Academia de Pastejé y el primero en ser drafteado por ese sistema. (Chicago White Sox).
Tras debutar en 1984 con Yucatán bateando sobre .300, fue firmado por los patipálidos, los que lo movieron seis años en sus equipos sucursales de Ligas Menores como el Niagara Falls Sox Appleton Foxes y el Peninsula White Sox. En 1987, a sus 22 años de edad, jugó con Daytona Beach Admirals y el Peninsula; en 1988 vio acción con el Tampa White Sox y the Birmingham Barons. 1990 fue su último año en aquel beisbol jugando de nuevo con Birmingham y retornó a los Leones.
Viendo sus estadísticas (http://www.baseball-reference.com/bullpen/Cornelio_Garcia), Cornelio mostró talento y capacidad con su bateo, fildeo, brazo y velocidad en cada temporada como para ser llamado al equipo grande, pero ya sabe usted esa historia de marginación con el jugador latino-mexicano.
Cornelio, zurdo para batear y tirar, recuerda sobre esa etapa: “Me enseñaron a chocar la bola, yo iba como un bateador de poder, pero vieron que tenía mayor fuerza en mis piernas, así que desarrollaron otra habilidad, con lo cual me fue mejor”, destacó.
Sin embargo, por una y otra razón, incluso una lesión, el orgullo de BC no pudo instalarse en el mejor beisbol del mundo.
Un ícono con Naranjeros
Con Hermosillo jugó 19 temporadas convertido en un símbolo ofensivo entre 1985-86 al 2004-05, con seis de ellas promediando sobre los .300.
En el club capitalino fue pieza vital en los títulos de las temporadas 1989-90, 1991-92, 1993-94, 1994-95, 2000-01 y como parte del cuerpo técnico en la 2006-2007.
Cornelio, Sergio “Kalimán” Robles y José Luis “Borrego” Sandoval son los únicos Naranjeros en jugar durante 19 campañas consecutivas para el mismo equipo. Con la misma cifra está Juan José Pacho con los Venados de Mazatlán.
Se retiró del circuito con un excelente .288 que lo tiene ubicado hasta la temporada pasada en el tercer puesto de todos los tiempos empatado con Matías Carrillo y Juan Carlos Canizalez.
Ramón “El Diablo” Montoya (.289) es segundo y el lugar de honor lo conserva Espino con .329.
Cornelio es quinto en carreras anotadas de por vida (586) y doceavo en hits (1011). Espino es el único otro Naranjero en lograr mínimo mil inatrapables (1,824).
También ocupa la posición 16 en dobles con 139 y es el No. 8 en estafas con 151.
En total, el actual coach de bateo de los 14 veces campeones de la LMP dejó los siguientes números:
Vio acción en 1,010 partidos, con 3,512 turnos al bat; anotó 568 veces, pegó 1,011 hits, 139 dobles, 14 triples, 45 jonrones, 335 producidas y se robó151 bases.
Su más grande temporada
Su mejor temporada, sin duda, la de 1993-94 en la que fue el JMV al ser campeón en anotadas (47), hits (79) y dobles (16), siendo pieza vital para que Hermosillo con Marvin Foley fuera a la Serie del Caribe.
Se recuerda una marca singular que dejó el 10 de noviembre de 1985: Recibió tres bases por bolas seguidas, empatando la de Alvin Moore, conseguido dos días antes con Mochis.
Horacio Ibarra, historiador del Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México, nos da un dato por demás elocuente de la grandeza bateadora de Cornelio:
En la temporada 1999-00 tuvo 300 apariciones al plato sin batear en una de ellas para doble play, lo cual, exactamente, habla de su eterna consistencia que tuvo en la caja de bateadores.
Por supuesto, faltaría citar todo lo que hizo en la LMB donde terminó sobre los dos mil hits, teniendo el récord junto con Matías Carrillo de acumular mínimo .300 en 15 temporadas consecutivas.
En la LMB brilló con Yucatán, disfrutó banderines con los Diablos Rojos del México y Sultanes de Monterrey en donde obtuvo un título de bateo….
En fin, hablar de Cornelio sobre lo que hizo en el beisbol de verano, nos llevaría más páginas, brillantes todas, sin duda, lo cual fácil lo perfila hacia un nicho de oro en el Salón de los Inmortales con sede en Monterrey.
Por todo ello, en especial por convertirse en una enorme figura y con un sustento bateador de alcurnia de los Naranjeros de Hermosillo, es la razón por el cual se decidió el retiro, por siempre, del No. 23 que siempre portó con gran orgullo y entrega.
El anuncio lo habían realizado cuatro días antes en conferencia de prensa el presidente y gerente de la escuadra Naranja, doctor Arturo León Lerma y Juan Aguirre Contreras teniendo de invitado especial al mismo Cornelio García.
Por supuesto, Cornelio expresó sentirse feliz por este reconocimiento que advirtió es lo más grande que le ha sucedido en su carrera.
Felicidades y enhorabuena para Cornelio García, ¡claro que sí!, a quien la REMEHIBE y la Asocrode Hermosillo hace un año le brindaron un reconocimiento entregándole en el mismo “Héctor Espino” un trofeo por su trayectoria como parte vital como jugador y ahora como cuerpo técnico de los Naranjeros.
Cornelio García se unió así a las otros inmortales Naranjeros a quienes también ya se les retiró su número:
El 21 de Héctor Espino (1987); el 10 de Benjamín Reyes (1992); el 11 de Francisco Barrios (1993); el 14 de Celerino Sánchez (1993); el 25 de Maximino León (2000); el 30 de Ángel Moreno (2003), el 6 de Sergio Robles (2006) y el 19 de Miguel Sotelo (2007).
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