Nota del editor: El artículo fue escrito en 2004 y recientemente encontrado y por eso lo publicamos en este momento.
Por Carlos de Luna Solano
SELENE
Robertp Francisco Ávila González nació en la ciudad y puerto de Veracruz el 2 de Abril de 1924 para convertirse en una de las mayores glorias deñ deporte nacional.
Coincide el 80o. aniversario de su natalicio con el 50o. de la conquista del título de bateo en la Liga Americana en 1954, con un promedio de .341, por lo cual la Liga Mexicana decidió rendirle un homenaje, felizmente en vida, asignándole su nombre a la temporada recien concluida
Beto estuvo a punto de dedicarse profesionalmente al fútbol, como hicieran su hermano mayor Juan y otro jarocho deportista y gran amigo suyo: José Luis "Chito" García, con los Tiburones Rojos del Veracruz del "Pirata" Fuentes.
"Chito", quien alguna vez jugara con Beto en los Rojos del México de la Liga Invernal Veracruzana, era calificado por el padre de Beto como "golfo" y lo rechazaba por que lo consideraba responsable de que Beto prefiriera los deportes al estudio.
Como padre tradicional, pretendía que su hijo estudiara una carrera universitaria, pero la propia naturaleza de Bet, su enormes facultades para muchos deportes, lo hicieron desviarse del camino soñado por Don José María Ávila, su padre.

La razón por la cual Beto no quiso jugar futbol, fue simplemente económica. Se supo por el propio Beto que Agustín Garcia, presidente del equipo, le mostró el contrato que mostraba que el "Porata" Fuentes, máxima estrella de los Tiburones, apenas ganaba 700 pesos mensuales. A Beto le pareció que dar patadas no era negocio y felizmente se dedicó al más hermoso de todos los deportes, donde brilló como un sol y dió a los aficionados mexicanos orgullo a raudales y enormes satisfacciones.
Sin embargo, se dió tiempo para jugar beisbol en su natal Veracruz, con Standard Fruit y Tranviarios y fútbol en el España local, donde fue extremo izquierdo.
Otro factor a favor del beisbol, fue que Beto siguió los pasos de su hermano Pedro, quien mostró capacidad con los Cafeteros de Lázaro Panagos, pero una grave fractura en la pierna le impidió continuar en el nivel profesional.
Beto se inició en el profesionalismo con el Tierra Blanca como lanzador y jardinero.

Don Roberto "Beto" Ávila González, ex bigleaguer, primer latino en ser "Champion bat" en las Ligas Mayores y a quien se le considera el mejor beisbolista mexicano de todos los tiempos, por cuyo mérito la Liga Mexicana de Beisbol decidió que la temporada 2004 llevara su nombre, habla en exclusiva para "NOTIVER" sobre su vida deportiva y política y comenta:
"Dios me ha dado todo. Me dejo ser el mejor de mis tiempos en el beisbol y en política alcancé lo que me propuse, menos... ser gobernador de Veracruz"
Sentado en uno de los palcos del estadio que lleva su nombre desde hace varias temporadas atrás y poco antes de que se declarara el "play ball" que abre la temporada 2004 en la casa de los Rojos del Águila de Veracruz, rememora brevemente y apunta:
"Para mi es un orgullo que me recuerden de esta forma la afición toda, porque no solo es un reconocimiento a mi carrera deportiva, sino también al hecho de haber sido el primer latinoamericano que fue Campeón Bateador en las Grandes Ligas, precisamente se cumplen 50 años de este logro y por ello el reconocimiento".
Visiblemente delgado, acaba de perder 15 kilos de peso por una intervención quirúrgica que recien le hicieron en el colon y a punto de cumplir su octagésimo aniversario de vida Beto Ávila continúa su remembranza.
Fue en 1954 cuando realicé esto con un porcentaje de .341 con más de 200 hits anotados. De hecho cada dos pitchadas que me hacían luna se convertía en hit, eso sin contar las bases por bola que me daban.
Uno de los resentimientos de la afición jarocha contra Usted es que nunca quiso jugar con el "Águila" ¿por que eso?
Mira, yo me inicié en Puebla en el 43, en esa temporada el Águila no existía, había desaparecido en el 40. Pasquel había comprado el Deportivo Veracruzano, fundó su propia liga y acabó con el beisbol en Veracruz, por que el año siguiente que ya no había Águila, el se llevó el equipo a jugar a México y no volvió el beisbol a Veracruz hasta 1950, cuando yo ya estaba en la Liga grande.
¿Fue usted el primer mexicano que jugó en Ligas Mayores?
No, antes hubo otros, pero no brillaron. Fui probablemente el último segunda base Campeón Bateador. Y es que el segunda base y segundo bate, es una posición donde los jugadores no batean mucho.

En total en la Ligas Mayores jugué 12 años y en cuatro equipos, después del Cleveland, de ahí con los Orioles, jugué con Boston, donde jugué al lado de Ted Williams. Mi último año lo jugué con los Bravos de Milwakee y ya ahí me retiré de las Ligas Grandes, esto en el 59.
Tuve la gran satisfacción de salir de ese beisbol por la puerta grande, es decir, me retiré no por que ya no me quisiera la gente o ya no pudiera jugar, sino simplemente por que ya no quería, ya había hecho lo que tenía que hacer y jugado lo que tenía.
Entonces el Ingeniero Alejo Peralta, que es mi amigo, me invitó a venir a los Tigres y aquí jugué mi última temporada.
Su paso por la Liga Mexicana fue por demás brillante, jugando la segunda base para los Pericos de Puebla , donde logró promedios de .229 en 1943, para superar los .300 mágicos a partir de 1944: .344, .350, .359 y .346 antes de irse a Cleveland. al regresar, un solo año con los Tigres capitalinos de Alejo Peralta en 1960; el equipo fue campeón y el gran veterano se volvió a lucir con .333.
Recuerda Beto que tras conquistar el cetro de bateo en 1954, con un promedio de .341, superando a Ted Williams en cerrada carrera a pesar de la desastrosa Serie Mundial de los Indios y de el mismo, lo hicieron venir por todo el país recibiendo homenajes muy sentidos, pero también muy cansados.
Los homenajes culminaron en la Ciudad de México donde se organizó un partido en el cual participó Beto. Para conseguir boletos hubo bofetadas en las taquillas del vetusto Parque Delta que se viói lleno hasta las lámparas. El resultado del encuentro fue lo de menos, por que se trataba de rendir pleitesía al gigante y se logró en medio de una gran desorganización, pero sobró cariño y admiración para Beto.

En Cuba jugó para el Marianao, donde actuó al lado de grandes jugadores mexicanos como Ángel Casto,, Jesús "Cochihuila" Valenzuela y Jesús, Chanquilón Díaz. Sus brillantes actuaciones en el país antillano, donde fue subcampeón de bateo(por una decisión dek anotador oficial y un aparente hit de Beto que golpeó a Vinicio Garcíacomo corredor, finalmente no resultó campeón), le valieron la invitación para jugar en las Ligas Mayores.
Primero tuvo pláticas con Branch Rickey, hábil gerente de los Dodgers, quien pidió informes al buscador Cy Splanicka. Este le dio formidables calificativos a Beto y Rickey ofreció al veracruzano nueve mil dólares por firmar.
Finalmente Beto firmó con los Indios por 17,000 dólares.
Su camino a la gloria internacional se inció con los Orioles de Baltimore, sucursal de AAA de los Indios, ya que el titular indiscutible del equipo grande era Joe Gordon.
Por una hernia tuvo que regresar a México, donde fue operado. Regresó al equipo en 1949, jugando solamente 31 juegos, en los cuales bateó de 14-3, para un poco alentador .214
Para 1950 jugó en 80 partidos, terminando como titular ante la decadencia de Gordon.
Desde un principio Beto se mostró como un corredor formidable y tremendamente agresivo. Su fama alcanzó niveles de leyenda cuando en ese mismo año corrió como enajenado desde la inicial hasta la goma en un "podrido" de Jim Hegan al jardín al jardín central de Chapman, quien malabareó momentáneamente la pelota, a pesar de lo cual Beto iba a ser enfriado como oriental, pero una barrida brutal contra el receptor de los Atléticos de Filadelfia, Fermín Guerra, letiró la pelota.
Algo parecido hizo en otra ocasión en tercera base donde "desarmó" al antesalista de los Tigres de Detroit George Kell, a quien tiró el guante, la pelota, la gorra y el amor propio.
Su paso por las Ligas Mauyores arroja un decoroso .281, con 80 honrones en 10 años con los Indios y un año en que compartió su tiempo entre los Orioles de Baltimore (ya en grandes Ligas), los Medias Rojas de Boston y los Bravos de Milwaukee de la Liga Nacional.
tiene el mérito de haber sido pionero en dos sentidos: Primer mexicano surgido de la pelota nacional que llegó a Ligas Mayores y primer latino Campeón Bateador.
Su caracter triunfador es hoy más que nunca un ejemplo de determinación y constancia para quienes sueñan con alcanzar la gloria deportiva en cualquier disciplina, así como un legítimo orgullo para quienes amamos beisbol.
Saludos |