Por Angel Torres
En mi artículo donde explicaba que el novato receptor hijo de cubanos nacido en Miami, J. P. Arencibia, había impuesto un récord al conectar cuatro hits incluyendo un par de cuadrangulares en su debut en las Grandes Ligas con los Azulejos de Toronto, salió a relucir que el cubano Bert Campaneris fue el tercero entre los cinco jugadores que se habían anotado dos jonrones en su primer encuentro de Liga Mayor.
De inmediato recibí varios mensajes de personas jóvenes que aún no estaban en el país, preguntando si era cierto que Campaneris constituía el primero o el único pelotero en jugar las nueve posiciones en un partido de béisbol.
Les explicaré que el primero de los cuatro jugadores en realizar la hazaña, fue Campaneáis de los entonces Atléticos de Kansas City, el 8 de septiembre de 1965, en un encuentro contra los Angelitos de California.
Campy defendió el campo corto que era su posición natural durante una entrada y después de actuar como receptor en el noveno, tuvo que abandonar el histórico encuentro por sufrir una lesión en el hombro, al chocar con el corredor Ed Kirkpatrick quien intentaba robarse el plato, siendo reemplazado por René Lacheman.
Al ocupar el montículo permitió una carrera al conceder dos bases por bolas y permitir un sencillo tras retirar a su compatriota José Cardenal en un elevado. El serpentinero a quien Campaneris le sirvió de catcher fue al cubano Aurelio Monteagudo.
Finalmente los Aureolados ganaron 5-3 en 13 capítulos.
Tres años después el venezolano César Tovar de los Mellizos de Minnesota, repitió la proeza de Campaneris el 22 de septiembre de 1968, en un desafío contra los Atléticos de Oakland con resultado de 2-1 a favor de los Gemelos. Lo curioso fue que el primer bateador que se enfrentó a Tovar al momento de fungir como lanzador fue Campaneris, muriendo en foul al receptor.
Quizás el mejor momento para Tovar se produjo cuando ponchó al jonronero Reggie Jackson. El serpentinero que lo relevó fue Tom Hall quien lanzó 6 1/3 episodios y recibió crédito por el triunfo. Jerry Zimmerman fue su compañero de batería en el primer capítulo.
Pasaron 32 años, antes que el miércoles 6 de septiembre del año 2000, Scott Sheldon de los Vigilantes de Texas, repitiera lo realizado por Campaneris y Tovar. Lo increíble fue que el pelotero suplente de los Rangers no entró a jugar hasta el cuarto episodio, lo que quiere decir que su heroicidad solamente le tomó cinco entradas lograrla.
Su actuación desde el montículo fue corta al ponchar al único bateador al que se enfrentó, con un cambio de velocidad a 67 millas por hora, siendo su víctima el emergente Jeff Liefer de los Medias Blancas de Chicago, quienes derrotaron a los Mellizos por paliza de 13-1.
Sin embargo en menos de un mes, el domingo primero de octubre de 2000 en el Comerica Park de Detroit, Shane Halter de los Tigres contó con la determinación suficiente de jugar las nueve posiciones en un partido de béisbol.
El hecho sucedió en el día final de la temporada regular y Halter no solamente entretuvo a los fanáticos con su guante y brazo, sino que conectó 4 hits en cinco turno al bate en la victoria por 12-11 de su equipo, sobre los Mellizos de Minnesota, anotando la carrera decisiva en la segunda parte del noveno.
En ese episodio los Bengaleses empataron la anotación con cuadrangular de Dusty Allen contra el serpentinero Eddie Guardado. Halter siguió con una línea que falló por unas pulgadas de ser un jonrón, teniéndose que conformar con un doble, pero a continuación anotó la del triunfo por sencillo de Hal Morris.
El manager de los Tigres Phil Garner, pensó en utilizar a Halter como bateador designado, para que fuera el primero en aparecer en diez posiciones, pero desistió de la idea por estar corto de peloteros, ya que entre ambos conjuntos impusieron un récord para la Liga Americana al emplear a 42 jugadores.
En ese momento desee que no se convierta en un hábito, el querer igualar la hazaña de los cuatro jugadores mencionados, porque dos veces en un año después de 32 sin intentarlo, podía crear tentación para que otros lo trataran en el futuro con tal de llamar la atención y aparecer en los cintillos de los periódicos. Recuerden que Sheldon y Halter fueron peloteros pocos conocidos con ansias de adquirir notoriedad.
El caso de Campaneris y Tovar fue distinto porque ellos eran estrellas reconocidas en el deporte de las bolas y los strikes, sobre todo Campaneris, quien antes de debutar en las Mayores, trabajó en dos entradas como relevista a las dos manos con el Daytona de la Liga Estatal de Florida el 13 de agosto de 1962, contra el Fort Lauderdale a quienes les permitió una carrera ponchando a cuatro.
Posteriormente como ya les expuse, el 23 de julio de 1964, conectó dos jonrones en su primer encuentro en las Grandes Ligas, en rumbo a una carrera que lo mantuvo 19 años en los circuitos mayores, incluyendo seis Series de Campeonato y tres anillos consecutivos de campeón en las Series Mundiales de 1972, 1973 y 1974 con los Atléticos de Oakland..
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