Por: Gaspar Garza Gándara
El comentario del momento es sobre la firma del jovencito Luis Heredia con los filibusteros de Pittsburgh. El prospecto de 16 años de edad, lanzador y originario de Mazatlán, recibió de parte de la directiva del Aguila de Veracruz la bonita suma de 750 mil dólares, de los tres millones que pagó el equipo estadounidense por su firma. Luis pertenecía al equipo jarocho y gracias a sus portentosas facultades, algunas organizaciones se interesaban en contratarlo. Con una estatura sorprendente para su edad, y una velocidad asombrosa en sus lanzamientos iniciará así su carrera en busca del sueño americano.
La meta será establecerse en las Grandes Ligas. Y los dueños del equipo veracruzano han anunciado que con el dinero obtenido armarán a un Aguila muy competitivo, además de pagar algunos pasivos.

El caso de este jovencito, hijo de aquel ex-sultán Héctor "Caballo" Heredia, un destacado serpentinero, es inverosímil. Sin haber lanzado todavía en el beisbol profesional, su negociación por la cifra millonaria arriba mencionada es todo un record. De esa magnitud es la fé que le tiene la gente de los Piratas a este novel pelotero!
Y ya que hablamos de este caso , de un mexicano con muchas facultades para hacer el grado en las Ligas Mayores, no podemos dejar pasar desapercibido el caso del gran cañonero mexicano Héctor Espino, quien estuvo a las puertas del mejor beisbol del mundo. Sin embargo, regresó a casa para seguir rompíendo marcas con su bat.
ESPINO : UN FENOMENO BATEADOR
Con solamente dos temporadas jugadas en la Liga Mexicana, el chihuahuense Héctor Espino demostró que era un pelotero fuera de serie. En 1962 debutó con los Sultanes de Monterrey, equipo que se coronó campeón, y el bambino fue nombrado Novato del Año, con un promedio de .358 y fue sublíder de bateo, debajo de Al Pinkston del Aguila de Veracruz con .381. Conectó 23 jonrones para ser el segundo mejor de la liga, abajo de Ronnie Camacho de Puebla con 25.Además de 20 dobles y 13 triples. En carreras impulsadas compartió la corona con su compañero de equipo Alonso Perry con 105 producciones.
Por su soberbia actuación, también se le designó el Jugador Más Valioso de la temporada. Su sobresaliente actuación empezó a llamar la atención de los buscadores ligamayoristas, quienes empezaron a seguirle la huella.
Y los Indios de Cleveland le extendieron una invitación para su campo de entrenamiento primaveral al año siguiente, con su filial Jacksonville en triple A . Sin embargo, el pelotero abandonó el campo de prácticas y regresó a México, sin que jamás se supiera la causa de su retorno.

Espino había causado una buena impresión en el corto tiempo en que estuvo en los entrenamientos, pero decidió volver para jugar con los Sultanes, y en 1963 tuvo otro brillante año. Bateó para .346 ( el cuarto mejor de la liga), con 24 jonrones, 80 producidas, 20 dobles y 6 triples. Horacio Ibarra, en su libro "Héctor Espino...un hombre...un bat...una leyenda!" señala que varios equipos de la
Liga Mexicana se interesaban por sus servicios. "Y los Tigres de México fueron los primeros en manifestarlo. En una nota aparecida el 24 de octubre, la directiva felina decía que comprarían a Espino. "A como dé lugar", decía la gerencia. "Se hará lo imposible por adquirir del Monterrey al gran jonronero" Pero el chihuahuense siguió con Monterrey y en ese 1964 culminó otro gran año, al conquistar el campeonato de bateo con .371 milésimas de average, 46 cuadrangulares (que rompían la marca de 39 de Ronnie Camacho), y 117 carreras producidas.
Con estos números, más sus brillantes actuaciones en el invierno con Hermosillo hicieron que Héctor interesara a los Cardenales de San Luis y negociaron con el dueño del equipo, Anuar Canavati para adquirir al jugador.
Un año antes el propietario de los Sultanes ya comentaba que haría un nuevo parque de beisbol, con mas comodidades para la afición regiomontana, si se llevaba a cabo la venta del jonronero.
Anuar no esperó más y llegó a un acuerdo de vender a Espino por una cantidad cercana a los 30,000 dólares, aún cuando no finalizaba la temporada. Cardenales tenía ahora como principal sucursal a los Soles de Jacksonville de la Liga Internacional y ahí fue invitado el jugador a reportarse con su nuevo equipo. Ahí jugó en la primera base y jardinero y cumplió al batear arriba de .300 y ayudó a que su equipo campeonara.

De regreso a México, jugó en el invierno con los Naranjeros de Hermosillo, donde tuvo un cierre de año por demás sensacional, al conquistar la triple corona de bateo.
El año de 1965 pintaba espectacular para el toletero azteca. Iría a Tampa, Florida a los entrenamientos primaverales de los Pájaros Rojos, para tratar de hacer el grado y subir al Gran Circo.
Pero cuando llegó a Monterrey, procedente de su natal Chihuahua, tuvo una plática con Anuar Canavati y hubo desacuerdos que desanimaron al jugador.
Sobre este aspecto, el que esto escribe en una larga entrevista con Espino, éste señaló cuál fue la causa de que no jugara en Grandes Ligas.
"Cuando le dije al señor Canavati que cuánto me tocaba de porcentaje por la venta de mi contrato a los Cardenales, me dijo que nada!...que el dinero que le habían dado lo iba a utilizar para darle "una manita de gato" al parque... para pintarlo y arreglarlo....Ahí ya no me gustó la cosa!"- confesó.
Luego de esta discusión, todavía Espino tomó el avió a Dallas, Texas para de ahí volar a Florida. Pero el desánimo invadió al pelotero y se regresó a casa. El era propiedad de los Cardenales, pero jamás hizo el intento de buscar otra oportunidad más de jugar en Estados Unidos.

Ofertas surgieron, pero él decidió quedarse a jugar en México, para deleite de los millones de seguidores del Supermán de Chihuahua.
Hoy quisimos juntar estos dos sucesos. El del jovencito de 16 años con tremendas facultades como pítcher, y que sin haber jugado todavía como profesional, fue comprado ya por Pittsburgh, y se le entregó una bonita suma de dinero.
Y el del ídolo jonronero, que desde su debut demostró que su bat estaba fuera de las ligas profesionales de México. Pero que por falta de sensibilidad de un magnate, su futuro no se escribió en el mejor beisbol del planeta.
El hubiera, estimados amigos..no existe! La historia, escrita está! Para finalizar, el acostumbrado "santoral" o "peloteral" del Calendario Beisbolero 2010 de Don Abel Alfonso González
de León: Hoy 4 de septiembre nacieron: Mike Piazza (1968), Eduardo Jiménez ( 1964), Edrick "León" Kellman (1927) ,Jacob Viano (1973) y Danny Magge (1968).
Por último, un oración por el descanso del alma del escritor, columnista, actor, maestro, músico, bohemio...y trovador, deveras! Me refiero a Germán Dehesa quien partió a los predios celestiales. "Hoy toca"..uno de sus frases inmortales, que a veces me apropio y utilizo en mis folios donde escribo. Descansa, Germán..que la resurrección no dilata!
Agradezco sus comentarios a : gaspargarza@hotmail.com |