| Por Angel Torres
El 15 de septiembre de 1963, por primera vez en la historia de las Grandes Ligas, tres hermanos aparecieron en un mismo juego. Fueron los dominicanos Jesús, Matty y Felipe Alou de los Gigantes de San Francisco, que derrotaron a los Piratas con anotación de 13-5, en el desaparecido Forbes Field de Pittsburgh.
La presentación de los Alou constituyó un récord para las Ligas Mayores, pero no del béisbol mundial, pues el sábado 25 de diciembre de 1943, en el estadio del Central Santa Teresa de Sitiecito en Sagua La Grande, Las Villas, Cuba, el equipo de LOS HERMANOS TORRES, se enfrentó a la Juventud de Rodríguez, a quienes vencieron 5-3.
Lo curioso, extraordinario e increíble fue que los Torres, estaban integrados por NUEVE HERMANOS con la siguiente alineación:
Delio Torres (P), Delfín Torres (LF), Roberto Torres (C), Eulalio Torres (2B), Santiago Torres (3B y capitán), Rufino Torres (SS), Crescencio Torres (CF), Melquiades Torres (1B) y José Torres (RF). Como relevista actuó un primo de los Torres, de nombre “Cheo’ Torres.
Deseo aclarar que a pesar de mi apellido, no tengo ningún parentesco con la familia Torres de mi historia.
Sin dudas que esto es una marca mundial única, ya que ningún otro conjunto en los anales de la pelota amateur o profesional, ha puesto sobre el terreno a nueve hermanos a la vez.
La mayor sorpresa se puede considerar el hecho, que el manager y entrenador de la novena, lo fue el legendario lanzador cubano, Conrado “El Premier” Marrero, que fue una figura estelar de la Unión Atlética de Amateurs de Cuba, de la extinta Liga Profesional Cubana y de los Senadores de Washington en las Grandes Ligas.
¿Y cual fue el origen tan prestigioso acontecimiento?
En 1904, el matrimonio compuesto por Melquiades Torres y Gerónima Domínguez, decidieron abandonar su natal Venezuela y se fueron a vivir a Cuba, instalándose en el Central Santa Teresa de Sitiecito, Sagua La Grande, Las Villas, donde tuvieron la friolera de 14 hijos, nueve de ellos varones.
Varios de aquellos niños ya hombres y mujeres, pero siempre ligados a la industria azucarera, se fueron a vivir a la provincia de Camagüey, pero durante una reunión familiar a fines del año 1943, decidieron formar un equipo de pelota y celebraron varios desafíos contra otros centrales de la localidad.
Cuando comenzaron, el menor de los Torres tenía 17 años de edad y el mayor 40, razón por la cual jugaron pocos encuentros. Además algunos de ellos tenían que regresar a Camagüey.
Los hermanos mayores siempre participaron con el conjunto del Central Santa Teresa y poco a poco se fueron incorporando los otros hermanos, hasta que todos juntos decidieron jugar en varios partidos, siendo los más importantes, dos contra la Juventud de Rodríguez, ganando el primero 5-3 y perdiendo el segundo 7-4. Posiblemente el más inolvidable fue donde cayeron derrotados, 1-0, contra el Central Punta Alegre de Camagüey.
Una de las mayores curiosidades, es que cuatro de los hermanos podían lanzar y cuatro recibir los bultos postales. Cuando cambiaban al serpentinero, hacían lo mismo con el receptor, moviéndose los otros peloteros a distintas posiciones.
Desde luego que las jugadas de dobles matanzas, siempre se realizaron de Torres a Torres a Torres.
Seis de los hermanos viajaron al exilio debido a la situación política reinante en Cuba, uno de ellos vivió en Los Angeles y Delio (Lele) Torres en New Jersey, quien me hizo llegar en 1988, toda la información referente a la familia y una foto de la novena, por mediación del comerciante cubano Gustavo Tápanes de North Bergen, New Jersey, quien ahora radica en Miami, Florida.
Posteriormente Delio se trasladó a Miami hace alrededor de 15 años, donde vivió hasta su reciente fallecimiento el pasado martes 24 de agosto de 2010, según me explicó Tápanes.
Sus restos fueron velados el viernes 27 de agosto en la Funeraria Caballero Woodland del 3344 SW de la 8 Street en Miami. El entierro se efectuó al día siguiente en el Cementerio Católico de la 57 Avenida, frente al Aeropuerto de Opaloca.
Con la muerte de Delio, el único sobreviviente de los hermanos Torres, es su hermano Melquiades que vive en Cuba.
Sin dudas que el hecho histórico e insólito realizado por los nueve hermanos, es catalogado como una marca mundial, única donde quiera que se juegue el deporte de las bolas y los strikes.
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