| Primero que nada quisera comentar el error que cometí en mi anterior columna, ya que la operación es Tommy John, no Tommy Jones como yo lo expuse, por lo cual pidó una disculpa a los lectores. Retomando el tema de tan polémica cirugía, por ahí otro columnista decía que es como el doping ya que adquiren mayor fuerza al cambiar los lijamentos, ese comentario es válido, pero yo creo que nadie quiserá modificar o poner en riesgo la salud por gusto. Esa cirugía es una opción más para quienes ven truncada su carrera por una lesión.
Lo alarmante de esa círugía es que no solo son los deportista profesionales los que se ven en la necesidad de hacersela. En un reportaje de HBO en el programa de Bryan Gumbel, Real Sports hace unos años, un doctor comentaba que ya sus principales clientes era jóvenes de High School o aspirantes a profesionales. Que esta pasando con el beisbol actual que produce este tipo de lesiones, algunos expertos culpan a la mala mécanica, que yo creo que ese es solo un factor, otros a la necesidad de lanzar cada vez más fuerte. Un efecto normal en la calidad de los lanzadores, es que cada vez durán menos en el juego, ya una salida de 5 episodios es considerada aceptable, o tal vez hasta buena. En el pasado los lanzadores literalmente se la rifaban las nueva o más entradas. Para los lanzadores de antaño era un orgullo terminar la faena.
En el pasado se lanzaba con inteligencia, o maña como se decía en aquellos ayeres. Mi padre fue victima de una lesión prematura, que le impidió continuar como lanzador en el beisbol, hasta donde pudo haber llegado, no se puede saber. De su viva voz, siempre me ha dicho, si alguien me hubiera enseñado a lanzar, no me hubiera lastimado y problemente pude haber sido mejor jugador. El problema era que yo me basaba en mi velocidad. Era un pitcher de 13 o 14 ponches por juego. Me puse a pensar si ese es el verdadero problema, que en el afán de ponchar en lugar de dominar, muchos lanzadores le quieren poner más a la pelota de lo que permiten sus capacidades.

En este problema hay muchas aristas, pero creo que empieza a ser un problema de salud pública, si ya la MLB con la muerte de un couch, hizo obligatorio el uso de casco, porque no abundar en el tema y evitar que cada vez más jovenes lanzadores vean frustradas su carrera. Es difícil prohibir que lancen duro o que esten dentro del repertorio lanzamientos dañinos como el slider, screw ball, split finger y otros. Pero un buscador siempre anda tras de la velocidad, muchas veces sin importar que tengan control e inteligencia para lanzar. El beisbol tendrá mucho que hacer en este rubro antes que cada vez más gente termine su carrera en el quirófano.
El día de ayer por fin hubo finalista para el Campeonato Estatal de Liga Independiente como se le conoce ahora a la liga, tal y como lo habiamos predicho, serán los Algodoneros de Delicias y los Mineros de Parra que tuvieron que batallar con unos aguerridos Venados de Madera hasta el último out. Lo bonito es la gran fiesta que reune a miles de aficionados, lo malo es la serie de situaciones dentro del terreno de juego, donde a los hombres de azul le quedan chico los deberes del juego y permiten el protagonismo e indiciplina de managers y peloteros, esto es peligroso ya que esto llega a trascender en las tribunas.
Primero Dios buscaremos la manera de ir a la tierra de los vencedores del desierto para disfrutar de la pelota local, a Parral es difícil ir por la situacion tan triste que vive nuestro estado por la inseguridad. Esperemos ver una final limpia y llena de emociones. Suerte para ambos equipos.
Nos vemos desde las gradas……
Foto: Diario de Chihuahua
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