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Alta y Adentro
LA SEP TIENE MANTECA RANCIA POR SESOS



Por Jaime E. Rey

No es muy lógico usar el enésimo fracaso de la Liga Mexicana del Pacifico en la Serie del Caribe como ejemplo de por que el beisbol y el deporte mexicano, aunque caros, sean de calidad inferior. Pero si tiene algo de relación.

La LMP dice no ser de desarrollo y los gobiernos no exigen a los profesionales que subsidian verdadera colaboración con las escuelas infantiles ni con los amateurs. Sin desarrollo no hay excelencia.

El equipo se anuncio como una verdadera constelación de estrellas, en su mayoría mexicanos. Eso sucede cada año. Con cinco campeonatos en 40 series, la LMP ha demostrado que hay firmamentos más altos que el de ellos y con más estrellas.

Como siempre se esperaba una participación “exitosa”. La palabra exitosa no puede ser por que no hay fracasosa pero un amigo dice, “la palabra exitosa se usa para describir hasta la más vulgar actuación de nuestros atletas”.

Tiene razón, en una olimpiada una levantadora de pesas termina 19 kilos abajo de la ganadora de la medalla de bronce, el presidente la llama por teléfono y la reciben con flores y un aumento de beca en su tierra natal. Lo mismo sucede con el que termina en el decimoquinto lugar en la caminata chistosa.

Tenemos hambre de héroes y los buscamos en escaparates mundiales a los que ni deberíamos asistir.

¿Pero si tenemos esa hambre, como muchas otras, por que no la satisfacemos? Por que se cree que los atletas le caen del cielo a gentes como Fidel Castro y hacemos poco para desarrollar a los nuestros como lo hace el dictador cubano y se hace en países, incluso con menos recursos que los nuestros.

Estas incursiones a eventos internacionales incrementan el complejo de inferioridad mexicano pero no somos físicamente inferiores. No nacemos así, cargamos un equipaje de maletas rotas demasiado pesado.

Las soluciones se ven como el café instantáneo, “Nuestro equipo vale madre, busquemos extranjeros y rápido nos componemos”.

En el beisbol profesional son cuatro extranjeros por equipo en una liga y seis en la otra. En el futbol nacionalizan a los extranjeros y los llaman mexicanos.

La LMP no debe llamarse México si dependen de extranjeros para tratar de sacar un buey atorado en la barranca. El coach de pitcheo, Blaise Isley, es gringo y en ocasiones han tenido hasta siete extranjeros en el terreno.

Una cosa es que nosotros la reguemos y otra es pagar para que la rieguen por nosotros. El pitcheo, bajo Isley, falló feo en Venezuela. Pero, culparlo a él por el fracaso sería injusto. Nos menospreciamos pero en este torneo la liga, con sus extranjeros ha sido rotundo fracaso.

Los únicos cinco campeonatos los han ganado managers mexicanos. Pero por malinchismo o complejos no creemos en ellos. Esta falta de confianza se ha traducido en falta de oportunidades y preparación del mexicano para educar a los prospectos en las artes deportivas.

En el beisbol estatal, ganamos campeonatos nacionales con foráneos y presumimos de tener un gran beisbol. Me sorprende que una página de Internet diga que Camargo pronto será potencia con puros jugadores nativos.

Yo también tengo fe en mi gente y ese fue mi sueño hasta que viví ahí y descubrí por que con amplio talento en los al derredores, Mazorqueros sólo tiene un campeonato en su historia.

En esos desolados llanos jamás ven a quienes tienen voz en el beisbol o en el gobierno. ¿Cuándo ha ido algún domingo un presidente de zona, algún miembro de los patronatos, gentes importantes del ayuntamiento o de la AEB a tragar polvo y ver beisbol en los campos de Rancho Nuevo o del Tecuán, por ejemplo?

¿Cómo saber que tanto éxito pueda tener Camargo si se desconoce parte del talento existente? Se ha progresado pero, ¿hasta dónde llega el potencial? Lo mismo sucede en el país.

¿Cómo se hacen las cosas en nuestro “fracasoso” México?

“Preocupada” la SEP por la obesidad de nuestros niños ordenó a las escuelas dos horas y media de práctica de deportes por semana.

Buena orden, sólo que los de la SEP tienen en el cerebro manteca rancia, como la de las papitas que engordan a los niños.

Según INEGI el 80% de las escuelas, y no pocos colegios, no tienen un patio para tomar el sol, menos campos para deportes.

Si la SEP no sabe que tiene maestros que apenas saben leer. ¿Como pueden saber que para los deportes se necesitan campos deportivos?

(c) delunasaenz.com