Por Jaime E. Rey
Hoy inicia su actuación la selección de la Liga Mexicana del Pacifico en la Serie del Caribe. Esperamos la representación de esa liga, que no es representación de México, en el clásico de invierno sea más elogiable que las actuaciones anteriores.
La LMP ha sido el patito feo de ese cotejo. Ha ganado sólo cinco series y perdido más del 80% de sus juegos. Hermosillo, el equipo campeón es el representante de la liga este año.
Naranjeros llevan un equipo repleto de estrellas. Representan al mejor beisbol profesional del país. Son un equipo de bateo poderoso pero me parece que el pitcheo no está a la altura. Por ahí se puede ir un posible campeonato.
He ahí el problema de nuestro beisbol, el pitcheo se ha rezagado y dependen los equipos más de los extranjeros que de los mexicanos. Se cambio con poco éxito el beisbol inteligente por el de poder, se han desarrollado varios tiradores de velocidad pero han surgido pocos pitchers.
Los contrincantes que enfrentaran los Naranjeros se adaptan mejor al pitcheo rápido que a los lanzamientos rompientes. Y casi todos juegan en USA en el verano donde la velocidad de los lanzadores es más que la de los nuestros.
Como siempre, si no hay éxito, se culpara la indisciplina tradicional de los peloteros que aprovechan la oportunidad para divertirse. Dada la poca importancia que en realidad tiene el evento, que es más festivo que deportivo, se puede disculpar la actitud si se ve como un premio al buen desempeño durante la dura competencia de esa liga.
Las actitudes patrioteras de las porras que siempre acompañan a los equipos son menos aceptables. Ir al extranjero a arrastrar por los suelos nuestro lábaro patrio es deplorable. En esas bacanales toda propiedad y decencia es ignorada.
No se ha comprendido que al evento no va un representante de México, va un equipo representativo de una liga que se ha visto muy inferior a las ligas de los otros tres países. Indebidamente el uniforme lleva el nombre de México cuando debería llevar el nombre de la ciudad que representa.
Los deportistas profesionales aunque profesan representar con patriotismo a su país no están interesados en eso. Como debe de ser ellos juegan por dinero y si les pagaran más en otro país lo representarían en contra del suyo.
En casi todos los mejores equipos que se han enviado al evento han sido más, y más distinguidos, los extranjeros que los mexicanos. Este año son más los mexicanos aunque aparentemente todos los jardineros son foráneos.
Deseo la mejor de las suertes al equipo, que para muchos debe de ser el favorito. No voy tan lejos pero si espero una representación digna.
La gerencia de Dorados viajó a Venezuela en búsqueda de un lanzador abridor y un relevista. El evento no es el mejor escaparate ya que todos los buenos que participan están comprometidos con organizaciones gringas y éstas no ceden a peloteros que aun tienen algo que dar.
La gerencia anuncia la firma de 40 peloteros por no da todos los nombres. El único pitcher extranjero hasta hoy contratado es el japonés, Mack Suzuki, quien el año pasado no se portó como Nizzan o Toyota de lujo.
El otro extranjero es Jacob Cruz, quien fue el Cadillac de la orden de bateo. Con sólo cuatro extranjeros permitidos no hay mucho margen para reforzar el pitcheo de la temporada anterior con veteranos foráneos experimentados.
Pero hay esperanzas por que el cuerpo de pitcheo que pertenece a Dorados es joven y prometedor. En el beisbol el salto de la libre no sorprende, se espera más seguido que en otros deportes.
Es encomiable como Dorados lograron firmar a todo un equipo antes de hoy, la fecha límite. Se trabajó con ganas e inteligencia con demasiado poco tiempo.
Queda una pregunta. Mario Rodríguez fue enfático en decir que dará oportunidades a las gentes de la radio pero que no será gratis.
El gran reto es cambiar esa cultura y que el beisbol profesional se escuche por todo el estado, como sucede con el estatal. El éxito de Dorados depende íntegramente de esa difusión pero no es algo que podemos esperar. Las circunstancias, ya expresadas aquí, lo hacen muy difícil.
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