* Inolvidable la boda de Jerry Hariston en el “Héctor Espino”
* Hoy se canta el béisbol en Hermosillo…¡hay quir y tempra!
* Rays empató la serie a Red Sox; hoy, Dodgers-Filis…
Por Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com
No hay plazo que no se cumpla: Hoy domingo se canta el beisbol em el “Héctor Espino y por ningún motivo debemos perdernos la gran fiesta desde antes de lãs seis de la tarde.
¡Qué chulada!, ¿no?
Pero, lea este tema, vale la pena:
Cuando se pregunta quién fue el primer jugador en conectar jonrón en al estadio “Héctor Espino”, de inmediato uno se remite a Jerry Hairston.
Ocurrió el 4 de octubre de 1972 y su tablazo voló por encima de la barda del prado derecho… algo inolvidable que tuvimos la oportunidad de disfrutar.
Pero si hablamos del mismo Jerry Hairston, también se tiene otro grato recuerdo:
Cuando contrajo nupcias ¡en ese mismo escenario! el 6 de enero de 1974 con la profesora Esperanza Arellano Palomares, ello luego de que unas horas se había casado por la iglesia en el Santuario Guadalupano.
Jerry sólo jugó la primera entrada y posteriormente se fue de luna de miel…
El “Héctor Espino” todavía se llamaba “El Coloso del Choyal” y ahí sus compañeros le hicieron una gran valla con los bats en alto en medio de la alegría, emoción de la fanaticada.
De su matrimonio, ya sabe usted, nacieron dos grandes peloteros: Jerry Jr. y Scott Hairston, vigentes en la Gran Carpa, siguiéndole sus pasos luego de también brillar en ese béisbol, especialmente con los Chicago White Sox.
Jerry formó parte de los Naranjeros campeones en las temporadas 1974-75 (campeón bat con .311) y la de 1975-76 que culminó con el primer banderín para México en una Serie del Caribe. También del campeonato 1981-82, año en que se jugó la segunda Serie del Caribe en Hermosillo.
Sam Hairston
Sam Hariston, su padre y quien también se unió a una dama aquí en Hermosillo, jugó en las Ligas Negras para Birmingham Black Barons y Cincinnati/Indianapolis Clowns de 1944 a 1950.
Incluso, vio acción en cuatro juegos con los Chicago White Sox en 1951. Debutó a sus 31 años el 21 de julio y concluyó su cortísima estadía el 26 de agosto de ese mismo año.
Sam bateó .400 al irse de 5-2 con un doblete, una producida y otra anotada, recibiendo dos bases). Murió el 31 de octubre de 1997 en Birmingham, Alabama.
También como un gran receptor de su tiempo, la afición de la vieja Liga de la Costa del Pacífico lo vio jugar en los 50´s con los Mayos de Navojoa y, ya en sus últimos años, fue coach de primera base los Naranjeros cuando Benjamín “Cananea” Reyes los dirigió a mediados de los 70´s.
Erubiel Durazo…
Debo decirle que esto de las bodas dentro de los parques en el pasado era algo muy común entre los peloteros, costumbre que al paso del tiempo ha ido desapareciendo.
Esta grata historia de jurarse “amor eterno” igual envolvió a los Naranjeros con destacada trayectoria en la Gran Carpa con varias franquicias, el pítcher Elmer Dessens y Lorenia Miramontes, así como Erubiel Durazo Cárdenas y Martha Leticia (Tití) Balderrama Iribe.
Lo mismo pasó con el nativo y orgullo de Ensenada, BC, Cornelio García, cuando el 15 de septiembre de 1989 se casó con la química bióloga Cintia Sosa, fijando desde entonces su residencia en Hermosillo.

En los 90’s, el chiapaneco-sonorense, Ricardo Solís, también fue flechado por Cupido y un sábado terminando su actuación monticular se fue al altar al lado de su amada Letty.
Los últimos en “amarrarse” han sido Jorge de la Rosa, hoy todo un estelar con los Rockies de Colorado y Luis Alfonso García, el año pasado y en pleno inicio de campaña, con Yukiko Kuroda.
Igual sucedió con el receptor Humberto Cota, quien vuelve este año a los Naranjeros, quien más que feliz de la vida se unió en matrimonio con Joanna González Arvizu.
Bueno, y también el paisano y ex Naranjero Miguel Aguilar, pítcher zurdo por excelencia, casó en esta ciudad.
Y todo indica que en fecha próxima, Chris Roberson, jardinero central de los Naranjeros podría casarse con una hermosa damita hermosillense en cualquiera de estos días.
En la Gran Carpa, Roberson forma parte de los Filis de Filadelfia, con quien es ha jugado las dos últimas campañas, también en la pradera central.
Max León
A mediados de los 70´s, el orgullo de Villa Acuña, Veracruz, Maximino León no quiso quedarse atrás y también fijó su residencia en Hermosillo al casarse con la damita, profesora Dalia Burgos.
Max, dueño en su tiempo del mejor slider que hacía estragos entre los bateadores, también llegó a Ligas Mayores instalándose con los Bravos de Atlanta con quienes lanzó entre 1973 y 1978. Es además miembro del Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México.
Tuvo la oportunidad de coincidir dos años en Atlanta con Hank Aaron, quien en 1974 quebró la famosa marca de Babe Ruth de 714 jonrones.
Hoy su vástago, el segunda base Maxwell León, pertenece al Toledo, sucursal Triple A de los Tigres de Detroit y en la Mexicana del Pacífico con los Tomateros de Culiacán…. “hijo de tigre, pintito”, pues.
Pancho Barrios
También en los 70´s, el gran pítcher derecho, Pancho Barrios, con grandes jornadas como el primer hermosillense en Ligas Mayores vistiendo la franela de los Medias Blancas de Chicago, también se casó aquí en Hermosillo con Camen Uscanga.
Para la generación de peloteros juveniles de inicios de aquella década, Barrios siempre fue nuestro “Lacandón” del estadio de “La Reforma”.
Imposible olvidar cuando fuimos el 70 con la selección juvenil de Hermosillo a Norwalk, CA, y ahí Pancho comenzaría a mostrar en la loma el gran estilo que luego tendría en Chicago.
Lee Sigman
Qué decir de Lee Sigman, quien contrajo matrimonio en Cd. Obregón con Esthela Conde, pero mantiene estrechos lazos con el equipo Naranja del cual fue mánager y los últimos 15 años en calidad de scout.
Sigman tomó el timón en la temporada 2003-2004 en sustitución de Dereck Bryant, –siguió como asesor y director deportivo de Naranjeros–, convirtiéndose en el cuarto manager extranjero desde que Mario Mendoza dejó el cargo en la campaña 1993-94 (los otros dos son Marv Foley y Tim Johnson).
Mercedes Esquer también se casó en el estadio de Navojoa con la colega Elia Casillas.
Derek Bryant
Sucedió lo mismo con Dereck Bryant, hoy asesor deportivo de los Naranjeros y quien en 1979 se tomó “una tacita de café” con los Atléticos de Oakland, ya que también decidió casarse en el estadio “Abelardo L. Rodríguez” de Guaymas.
Bryant fue todo un estelar del béisbol invernal y de verano a partir de su arribo a los Ostioneros en la campaña de 1978.
Dereck es de los contados peloteros que en la Liga Mexicana han conectado cuatro cuadrangulares en un partido, de modo que imagínese la clase de poder que tenía… y tiene.
Byron McLaughlin,
Ese año del 78 también llegó al equipo porteño el velocista Byron McLaughlin, quien “no se pudo escapar” al encanto del puerto y también contrajo nupcias en el paradisíaco San Carlos Nuevo Guaymas.
McLaughlin tuvo estadía de seis temporadas con los Marineros de Seattle.
Con los Ostioneros tuvo una jornada inolvidable el jueves 7 de diciembre del 78 cuando abanicó a 18, tiró sin hit, ganó 2-0 y casi lograba juego perfecto ante los Venados de Mazatlán.
Un error de Jesús Sommers en el cuarto episodio le impidió que pasara a la historia con el perfecto.
Byron le ganó duelazo al inolvidable Aurelio López (abanicó a 13) cuando en la octava Guaymas hizo las dos carreras con base a Mike Ramsey, triple de Dereck Bryant y rola productora de Bobby Scott.
Barranca y Zenón
Aquí en la capital también contrajo matrimonio el veracruzano Germán Barranca, quien después brillaría con los Reales de Kansas City y los Rojos de Cincinnati.
La boda religiosa fue en la Iglesia del Espíritu Santo de la colonia Pitic y la gran fiesta que por supuesto no me perdí, en el Casino de Hermosillo.
Pero si de veracruzanos se trata, orgullo de Alvarado, ahí tiene al gran Zenón Ochoa, toda una leyenda viva del béisbol de todos los tiempos, quien se quedó a vivir en esta ciudad al casarse con el amor de toda su vida, Amalia Robles.
Zenón, sin duda, personaje indiscutible, sobreviviente a sus 96 de aquél béisbol romántico de la tercera década del siglo 20 que para privilegio y orgullo, lo tenemos aquí lúcido y “entero” con una clara memoria por demás envidiable, al lado de su familia.
Ted Gilje
Otro Naranjero importado, el relevista Ted Gilje, también se casó en Hermosillo, con Cecilia Encinas Parra y se quedó a radicar en nuestra ciudad teniendo por domicilio la colonia Casa Blanca.
Gilje pertenecía a la organización de Dodgers después de egresar del College Park HS (Pleasant Hill, en California.
Gilje fue un tremendo cerrador, alto y fuerte, lo mismo que Dennis O´Toole quien estuvo con el equipo las primeras dos temporadas del nuevo estadio (72-73 y 73-74).
“Bacatete” Fernández
Un inolvidable pelotero de la Liga de la Costa fue Enrique “Bacatete” Fernández, nativo de Empalme y quien se unió a la lista de peloteros que decidieron lucir su traje de boda en un estadio de béisbol.
Su debut en la pelota profesional fue en 1944 con los Industriales de Monterrey; al siguiente año se fue al México Rojos y a los Azules de Veracruz.
En el 46 “emigró” a EU para jugar con los “Texanos” de El Paso, sucursal de los Cafés de San Luis, donde en 1948 contrajo nupcias dentro del parque.
Su boda con María Inés Antonia García ocurrió el 30 de agosto de 1948 en el Parque Dudley Field” de El Paso Texas.
Jugaba como único mexicano con los “Texanos” y ese día se iban a enfrentar al “Globe” de Miami en la Liga México-Arizona.
Con ese equipo estuvo en plan grande al terminar con .356, el tercero mejor del circuito.
Antes de ese año, el 46 y 47 el empalmense que pertenecía para la organización de los Cafés de SL con el equipo Coroneles de Louisville, Doble A, bateó en forma excelente: .341 y .347.
Total, total, esto no se acaba hasta que se acaba” y pues a esperar los que siguen.
Aunque, claro, la pregunta sigue en el aire: ¿cuando volveremos a ver otra boda de algún pelotero dentro de un estadio ante la algarabía de la afición en el graderío? |